De mal en peor
El precio sube cada año y no se refleja en la calidad de las instalaciones ni las clases. La temperatura de las salas no es el adecuado en verano, con riesgos para los usuarios y monitores. Trato al cliente nefasto por teléfono, redes sociales y en persona.
Algunas monitoras de esta empresa ven videos de como dar la clase mientras están dando la clase en ese momento, es bastante sorprendente la falta de profesionalidad.







